Jubilaciones picantes…

•Septiembre 14, 2007 • 1 comentario

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Los jubilados VIP de ANSES. Sergio Massa y las jubilaciones protegidas en
“moneda dura” El presente material de Sorge promete pasar un mal rato a más de
un político: la lista de los jubilados VIP y las remuneraciones en dólares
estadounidenses que perciben gracias a Sergio Massa y las políticas prebendarias
de la Administración Kirchner.

¿Existen ciudadanos de primera clase -que merecen un retiro más que digno- y
ciudadanos de segunda -aquellos predestinados a vivir en la pura miseria-?

El señor Presidente de la Nación, Dr. Néstor Carlos Kirchner, se vanagloria
de los índices de crecimiento a tasas chinas, y otorga incrementos jubilatorios
masivos del orden del 12,5% a jubilados y pensionados, equiparando a todos por
igual, pero siempre dentro del marco del actual pensamiento progresista que
proclama “Igualar hacia abajo”.

Este gobierno -supuestamente progresista- mantiene en vigor los verdaderos
privilegios que surgen de una excepción promulgada por el Congreso Nacional, que
otorga jubilaciones protegidas en moneda dura -léase, dólares estadounidenses-.
Por tanto, sus beneficiarios las están cobrando, actualmente, en la moneda
norteamericana.

Los individuos que mencionamos a continuación son jubilados por ANSES, pero
perciben su haber como si pertenecieran a la nomenclatura del Departamento de
Estado norteamericano.

- Garré, Nilda: u$s 4.498 Ex guerrilera
montonera y actual Ministro de Defensa.

- Fassi Lavalle, José: u$s 3.640 Evasor de
impuestos.

- Maiorano, Jorge: u$s 3.278

- Mazzorin, Ricardo: u$s 3.640 ¿Recuerda el caso
de los famosos pollos en mal estado?

- Menem, Omar: u$s 5.859 Tío del ex presidente;
ese es el mérito que lo hizo digno de cobrar.

- Pepe, Lorenzo: u$s 4.498

- Pico, José María: u$s 5.840 Ex concejal que
huyó del país.

- Roggero, Humberto: u$s 4.498

- Cuello, Raúl: u$s 3.640

- Davicce, Alfredo: u$s 4.049 Premio por
campeonato obtenido por el club River Plate.

- Castiñeira De Dios, J.M: U$s 3.640

- Alfonsín, Raúl Ricardo: u$s 9.844 Motivos que
lo hicieron calificar para el cobro de su jubilación: abandono de su Presidencia y cumplimiento del tristemente célebre
“Pacto de Olivos”.

- Alfonsín, Fernando: u$s 3.640 Jubilado Caja
PAN, Plan Alimentario Nacional.

- Alfonsín, Guillermo: u$s 3.500 Jubilado Caja
PAN, Plan Alimentario Nacional.

- Alfonsín, Nora: u$s 3.500 Jubilado Caja PAN,
Plan Alimentario Nacional.

- Angeloz, Eduardo: u$s 4.498 Ex gobernador de
la provincia de Córdoba, sindicado como el peor gobernador de la historia de
aquel distrito nacional.

- Barrionuevo, Hugo: u$s 3.780 Mérito: haber
denunciado a otros corruptos… como él.

- Alemann, Roberto: u$s 8.379

- Papaleo, Osvaldo: u$s 7.607

- Anchorena, Tomas: u$s 10.433

- Burundarena, Carlos: u$u 12.722

- Salonia, Antonio: u$s 10.121
Ex ministro de Educación menemista.

- Artaza Narvaja, Adolfo: u$s 18.192 Ex
guerrillero montonero.

- Brodersohn, Mario: u$s 15.968 Ex ministro de
Economía alfonsinista.

- Lavagna, Roberto: u$s 16.793 Ex ministro de
Economía de la Administración Kirchner y actual candidato a Presidente por las
fuerzas de oposición.

- Vanossi, Jorge: u$s 10.247

- Sourrouille, Juan Vital: u$s
15.817
Seguramente, por su calidad de eximio ministro de Economía.

- Cafiero, Antonio: u$s 19.167!!! Será por el
piano… “Cafierito, buen muchacho, pero se quedó con los vueltos”.

Fuente: Por Sorge, para
El Ojo Digital Política.

Extraído:

http://derechosdeshumanos.blogspot.com

Sección citas, frases y dichos

•Septiembre 14, 2007 • Dejar un comentario

Ya agregué la sección de citas, frases y dichos, que no es otra cosa que un rejunte ordenado de las frases que fui recopilando de distintas fuentes. Hay una sección de citas de Mafalda, otra de Nacionales que incluye literarias (de Borges, Sábato), históricas (Sarmiento, Perón, Eva Perón), políticas (imperdible, con todos los personajes que seguimos teniendo que soportar) y otras varias de distintos personajes de nuestra historia.

La voy a ir actualizando a medida que se me dé la oportunidad y vaya encontrando nuevas.

Enrique Pinti – “Del Cabildo al Shopping”

•Septiembre 13, 2007 • Dejar un comentario

Los monólogos de Enrique Pinti son algo que ningún argentino debería dejar de escuchar.

Y creo que no vi mayor, ni mejor, ensalada de ideas con respecto a nuestra característica cultura política:

” Yo, hombre de medio pelo argentino, en mis cabales y absolutamente responsable del momento que me tocó morir, digo vivir… Dejo todo mi agradecimiento a las fuerzas vivas, muy vivas, yo diría avivadas, que me gobiernan con total falta de respeto e idoneidad profesional.”

A los conservadores aristocráticos de la primera hora, les dejo un manual de historia Argentina, para que relean a ver donde dice, que en una República Democrática, alguien puede creerse superior a los demás, por cuestiones de linaje y casta, sobre todo siendo hijos de inmigrantes como cualquiera, tener en nombre de esa prosapia trucha, horrorosos latifundios dignos del peor señor feudal, del medioevo en pleno siglo XX y cagarse en el pobre, insultándolo con una caridad en el 90% de los casos, humillante e insuficiente.
A los correligionarios radicales, les dejo una brújula, para que al saber donde esta el sur y donde el norte, sepan también definirse entre izquierda, derecha o centro, en vez de ser alternativamente, seudobolches o gorilas conservas.
A los distinguidos camaradas de las Izquierdas Argentina, les dejo un manual titulado “¿Que es la clase obrera?”, con modelo para armar incluido, a ver si así pueden explicarse que les falto para lograr un puto voto del laburante que, ante la confusión de prédicas que iban desde el hermetismo intelectual, a las declaraciones de guerra de las guerrillas, prefirió (y esto debe ser único en el mundo) votar a la derecha o apoyar dictaduras populistas.
A los compañeros peronistas, les dejo, el manual de la contradicción perpetua y fanática, donde se explica como un movimiento populista, que luchó contra el conservadorismo, puede llegar a ser, un movimiento conservador, que acusa de populistas a los que luchan contra los conservadores y como se puede glorificar a Evita, haciendo todo lo contrario de lo que ella hacia. También les dejo un bombo, para que lo conviertan en shopping y un cd doble con canciones, con letra de Menem y musica de Palito Ortega, cantado por Maria Julia.
A los militares, que tengan menos espíritu de cuerpo y a los curas que tengan menos cuerpo y mas espíritu.
Y a las generaciones venideras, sepan que hubo una vez, un país rico, grande lleno de buena gente, al cual unos pocos picaros avivados hundieron sin remedio.”

“Del cabildo al shopping”
Enrique Pinti

“Nadie fue” – Prólogo

•Septiembre 12, 2007 • Dejar un comentario

Se me ocurrió subir el prólogo del libro “Nadie Fue”, de Juan B. Yofre. Las razones están más que explícitas en el contenido, que no tiene desperdicio para cualquier interesado en aquellos períodos tan estigmáticos de nuestra historia: de Perón hasta las Dictaduras, inclusive.

El libro es recto, frustrador de mentiras por la claridad y detallismo de los acontecimientos relatados, cosa que refleja la intensa investigación efectuada por el autor. Eso sin mencionar la percepción propia de una persona que observó estos procesos de cerca. El prólogo fue escrito por Bernardo Neustadt.

“La historia de una persona, de un país, es integral. Caso contrario, no es historia. Y crea una histeria colectiva de falta de verdad. Es una sociedad que sabe las cosas que pasan… y saben que pasan, y pasan, y saben. Esta sociedad fracasada con 5 millones de personas que comen todos los días y no van a tener problema de acá al final de sus vidas, no sabe por qué pasan las cosas que pasan y tampoco tiene interés en saber por qué pasan las cosas.

Estuve más de diez años de mi vida, del ‘84 casi al ’95, explicándole al país por televisión, radio y diarios, que no podían seguir en este escapismo trágico de ignorar “por qué pasan las cosas” y sumarse en la discusión permanente de las “cosas que pasan”. Los argentinos parecen espectadores. Que van a la cancha o a un teatro, o a una muestra de pintura. Ni juegan, ni actúan, ni pintan. Están pintados. Para ser protagonistas hay que saber la historia real, no dividida en pedazos: hay muertos buenos, hay muertos malos, hay fusilamientos justos, hay fusilamientos injustos, hay derechos humanos para unos, los otros no merecen derechos humanos. ¿O hay derechos inhumanos también? Se llama discriminación. En la Argentina vale mucho más un hijo de Hebe de Bonafini, desaparecido o asesinado, que el teniente general Pedro Eugenio Aramburu, secuestrado y asesinado, que la hija del capitán Viola o la hija del almirante Lambruschini, asesinada. Vale mucho menos. En el mercado argentino se cotiza mucho más una muerte que la otra. Yo estoy convencido que Arturo Larrabure, quien tuvo a su señor padre 372 días en un pozo consumiéndose con perdida de 45 kilos, que él iría a la tumba de los hijos de Bonafini, si es que murieron, o a ver a los nietos de la señora Estela Carlotto, como estoy tan cierto que estas dos señoras no irían a orar a la tumba del coronel Argentino del Valle Larrabure. Porque uno de los sectores ha perdonado, el otro no solamente no ha olvidado, sino que no quiere olvidar y no quiere la reconciliación.

Este libro tiene dos virtudes, como las tiene su autor Juan Bautista Yofre: es emocional y es razonable. En un país donde se quiere instalar la posibilidad de castigar “la sospecha razonable” para impedir que un señor ocupe una banca de diputado, como le pasó a Luis Patti, es terrible vivir. El pueblo y los gobiernos argentinos se han ocupado de practicar el escapismo trágico. “Esto no ocurrió”, dijeron los antiperonistas y quisieron borrar de un Decreto (el 4361) el peronismo y a Juan Domingo Perón. Cuando volvieron, en 1973, estaban más fortificados y más nutridos que nunca: por perseguir al peronismo consiguieron más peronistas.

Cuando Perón anunció su candidatura en 1945, un diario publicó este título: “El candidato imposible, el general Perón”. Sesenta años ya llevamos y más de lo mismo, entonces las profecías así vuelan en el aire, se pierden en la depresión del fracaso.
Después vinieron los antiperonistas ¿Y qué les paso? Le dieron la caja grande a los sindicatos: en 1969 estuve tres horas con el general Perón, ahí lo conocí, y lo acusé de haberle dado mucho poder a los sindicatos. Me dijo: “Le di poder político, pero no la caja. La caja se la dieron sus amigos liberales y los militares”. Y tenía ahí una especie de archivo de leyes y decretos y me mostró como el teniente general Juan Carlos Onganía, Francisco Manrique y Adalbert Krieger Vasena fueron los que dictaron la Ley de Obras Sociales que nos perturbó los últimos 50 años. ¿Y el PAMI y ANSES? Los dio Alejandro Lanusse, Manrique y algún otro ministro liberal que por piedad no recuerdo su nombre. Y el Prode y el juego en manos de los sindicatos “donados” por Lanusse, Manrique y algún muchacho extraviado del liberalismo.

Entonces le pregunté:

- BN: ¿Y esto por qué lo hicieron?,

- General Perón: “Querían hacer peronismo sin Perón, pobres”.
Así nos fue, cuesta abajo en mi rodada…. Los argentinos nunca nos pudimos separar del magnetismo estúpido que “el Estado” me da trabajo, me da educación, me cura, me sana, me da felicidad”, como dijo un día para ganar una elección el inmortal Raúl Alfonsín. Tan invalorable como inacabable, que nos dejó una de las 14 hiperinflaciones mas graves del mundo, y se fue huyendo seis meses antes. Un muerto político como dijeron los grandes analistas. Sobrevivió, resucitó y cuando Carlos Menem terminaba su mandato, le dio con su visto bueno la reelección, y el Consejo de la Magistratura y el tercer senador y todo a cambio de que Menem hiciera su sueño de ser reelecto.
Cuando Menem terminó llegó Fernando de la Rua. Entonces este “Fantasma de la Ópera”, Raul Alfonsin, junto con Eduardo Duhalde, ayudó a voltearlo, y lo bendijo a Duhalde para ser presidente, y ahora descubrió a Roberto Lavagna, y mientras tanto acompaña a Kirchner. Es decir un fenómeno político único en el mundo. Más que un administrador un enterrador económico, pero en el campo de la ciencia de ganar elecciones, o cargos, es un fenómeno, piénselo.

“Tata” Yofre con una enorme valentía nos explica como se usa la cobardía de ocultar parte del pasado. Levanta el telón y la gente que vivió en ese tiempo se asombra de lo que ve. Y surge de sus entrañas el “yo no fui”. Y quedan las víctimas que no pueden hablar y los parientes que no deben recordar a sus muertos porque a su vez son condenados. El coronel Fernández Cendoya que fue de uniforme a rendir homenaje por su padre muerto por la guerrilla, por los Montoneros, lo pasan a disponibilidad. En el 2006 llevar el uniforme para recordar a su padre es pecado mortal para el gobierno y para “los dueños precarios del ejército”.

Pero el autor cree, entiende, le sobra pasión que todavía hay tiempo para la Memoria Completa (M.C. que no es Mandato Cumplido), para que usted no se vaya de este mundo sin saber como empezó la película, porque generalmente a usted le cuentan el final de la film. Hay acción y hay reacción. En aquellos días oscuros yo estaba exiliado en Bruselas: entre Montoneros, la Triple A, el ERP y la presidenta María Estela Martínez de Perón me hicieron la vida imposible, ella me prohibió “Tiempo Nuevo”, y ellos me pusieron bombas y terminé viviendo en La Haya en la casa de José Maria Ruda, el único argentino que fue presidente de la Corte Internacional de Justicia. Fui testigo y protagonista del tiempo en que va transitando este libro. Yo vi y sentí.

El “Tata” Yofre resolvió que el polvo no se esconde más debajo de la alfombra, tenemos que barrer. No hay derechos humanos para unos y no para otros. No hay alguien que sufrió y otro que no sufrió. Él nos muestra el dolor de unos argentinos, para que usted los compagine con el dolor de otros argentinos. Los sume. No los reste. Ignorar la historia completa conduce a la decadencia, porque la gente sabe lo que pasa, pero no sabe ¿por qué pasa? Y alguna vez alguien dijo: “Hay países que son ricos y países que son pobres y países pobres que se están haciendo ricos y después esta la Argentina”.

Repaso las palabras al término de este prólogo. El idioma esta más golpeado que una mujer en un mal matrimonio. Un respeto total: tomo entonces el compromiso de un pensamiento que esta alojado en mi alma.

Mi país, su país, no “este país”, hace años está gobernado por patotas. Ésta democracia fingida no cura, ni da la felicidad. Con la democracia se vota un domingo, pero el lunes no está la República. Ésta es la hora del ahora para que nazca una democracia plena. Para eso hay que tener una memoria integral, integrada, integradora: Sino, como decía aquella dolorosa frase de Mármol refiriéndose a Rosas, “Ni el polvo de tus huesos América tendrá”. ¿Se refería a Rosas o a la Argentina?

Ustedes van a leer una verdad que nadie podrá disfrazar. Los montoneros, el ERP, la Triple A, López Rega, eran caníbales. Y cuando usted persigue a un caníbal y se lo come…. es también caníbal. Y eso hicieron algunos hombres de las Fuerzas Armadas. No las Fuerzas Armadas. Los Conversos de hoy esto lo saben pero prefieren la historia tuerta. Yo no.

Bernardo Neustadt

Gracias Tata.”


De mi querida Historia Argentina

•Septiembre 12, 2007 • Dejar un comentario

Ya hace varios años me vengo interesando en la historia de mi país, y cada vez me sorprendo más ante el fenómeno de la arrogancia e indiferencia que hay hacia la misma. Me refiero más que nada al hecho de la simplificación típica que se hace de personajes o momentos complejísimos de la historia.

Al estudiar abogacía, constantemente se dan debates sobre algún que otro Perón, Sarmiento, Roca, y siempre se escuchan los mismos argumentos seguidos ciegamente por unos cuantos “trolls” peronistas, antiperonistas, conservadores o anticonservadores. Obviamente que la mayor parte de las posturas pertenecen a los últimos, siempre ávidos de criticar ideologías que no pertenecen al paradigma globalizador en que vivimos, y ésto pertenece a un movimiento que se estuvo dando últimamente sobre la desmitificación de la historia. Y ojo, estoy de acuerdo en la desmitificación, porque la única forma de aprender de la historia es mostrándola “íntegra, integral e integradoramente” (frase que por algún lado leí), y es algo que deberia tomarse como un axioma a la hora de interpretar u opinar, porque cuando mostramos un lado, estamos dejando de mostrar los demás.

Teniendo en cuenta esto, y la imposibilidad de objetividad en las ciencias sociales, la única solución al problema es el estudio de todos los factores, de todos los causantes, no sólo los que nos gustan. Yo sé que a un peronista le va a ser difícil el mirar las consecuencias de las politicas económicas de Perón sin justificarse inconcientemente paso a paso, para no manchar la idea propia que tiene de su ídolo. Es algo común a la psicología humana, pero de lo que hay que intentar escapar cuando entramos en determinadas esferas. ¿Qué sentido tiene sino el mirar para atrás? ¿En qué lo podemos diferenciar con ser hincha de un cuadro de fútbol?

Si queremos evitar el debate de cancha, de “yo soy mejor, yo tengo razón y vos no”, entonces tenemos que estar dispuestos a aceptar que nuestra historia está plagada de errores (y aciertos), en todo momento. Y ésto tiene que ver con la concepción íntegra, integral e integradora de la historia: no hay dos historias, hay una sóla, a la que podemos honrar o insultar.

Honrándola estamos acercándonos a eso que es dejar de perseguirnos la cola, a aprender de nuestros errores. Insultándola.. bueno, los periódicos nos muestran a qué nos estamos acercando.

Caricatura extraida de Gloria Mundi , por Roberto Bobrow

De las virtudes y el buen vivir

•Septiembre 12, 2007 • Dejar un comentario

Según nuestra todopoderosa wikipedia, una virtud es una especie de fuerza que le permite al hombre tomar las decisiones “correctas” en las situaciones más adversas, para tomarlas a su favor.

Ahora, de acuerdo a la doctrina cristiana (sí, esa) hay cuatro virtudes cardinales:

  • Fortaleza
  • Justicia
  • Prudencia
  • Templanza

Pero estas palabras, que suenan tan lindo y significan de igual forma, ¿Hasta que punto las entendemos? Y aún en ese caso, ¿compartimos el “código” moral que deriva de estos estandartes?

JusticiaLa fortaleza, por ejemplo, habla de la firmeza y la constancia en las dificultades. La prudencia es el actuar de forma justa, adecuada y cautelosa, e implica un respeto por la igualdad y los sentimientos del prójimo. La templanza se muestra como la moderación de los placeres y el equilibrio en el uso de los bienes creados, es el dominio de la voluntad por sobre las pasiones.

Sí, estoy seguro que estamos todos de acuerdo (o casi..) en que esas son virtudes y “están bien”, pero intentemos detectarlas en el común del accionar social diario. Y tengamos en cuenta esas breves definiciones al bajar al nivel de la realidad esas ideas.
En esta sociedad consumista (critica obvia si las hay) y consumida, en el que los objetos ya no tienen valor sentimental, porque no llegan a adquirirlo, porque son pensados y creados para durar lo que dura el interés de las tarjetas de crédito; en esta sociedad constantemente creadora de necesidades innecesarias, donde el que tiene más ya no sólo ocupa un status económico mejor, sino que efectivamente ES considerado mejor que los demás; en esta sociedad de Goog y la Wiki que nos brindan “el conocimiento y las soluciones” en unos segundos, donde buscar en un índice de un libro es una proeza y en un diccionario muestra de esfuerzo; donde el “carácter” es entendido como justamente lo contrario a su significado.

En esta realidad… no sólo nos va a ser complicado encontrar estas virtudes, sino que son perfectamente incompatibles con las exigencias del snobismo posmoderno.

Sería tan complicado convencer a los miles de alumnos de facultad que abandonan tras el primer exámen de que el esfuerzo y la constancia son elementos que los van a hacer triunfar (por encima del chantaje, “safaje”, resultados rápidos), como hacer entender la idea de que los excesos nos carcomen la razón, debilitan el carácter y nublan nuestro juicio.

Una vida dedicada a la represión no tiene resultados más que negativos, y, de la misma forma al contrario, otra dedicada al placer terrenal no puede resultar más positiva que la primera, porque donde una falla por ausencia la otra por abuso, ambas por no encontrar un equilibrio, tan necesario en todo ámbito de la integridad física, mental y espiritual del hombre.

A ver si entendemos que el que no desconcha día y noche no es un pelotudo, y el que no lo hace nunca no es un santo. Si no nos equilibramos por motivos religiosos (no lo veo probable), hagámoslo por motivos psicológicos (la nueva religión..), por nosotros. Vive más el que vive bien, y no viceversa. Y de eso se trata, de vivir bien.

DifferentY es que si bien aquellas virtudes nos dan una imagen de sacrificio, pesadez y esfuerzo, se trata de guías que no hacen más que facilitarnos el buen vivir, de ver por encima de la mediocridad, de la superación personal y el envejecimiento a conciencia tranquila. ¿Qué peor que envejecer y mirar décadas atrás sin encontrar un camino recorrido que nos enorgullezca, sabiendo que no hay una segunda oportunidad?

Seamos fuertes, justos, temples y prudentes. No para martirizarnos, no por dios. Por nosotros.

Introducción

•Septiembre 12, 2007 • Dejar un comentario

No sé cómo me vino a la cabeza la idea de hacer un blog. Por un lado, supongo que las ganas de compartir mis pensamientos con quien sea que tenga el tiempo ocioso necesario y las ganas de desperdiciarlo acá. Por otra parte, lo voy a tomar como una forma de descargo. Descargo de reflexiones tal vez baratas y mundanas, pero que siento la necesidad de escribir en algún lado. Da la casualidad que entre tanta utilidad-inutil que anda dando vueltas en estos días, encontré una que me facilita la tarea.

Así que acá estoy.

¿Sobre qué voy a escribir? Sobre las cosas que más me rompen las bolas de la realidad. No es para nada una perturbación suicida, anarquista, infantil, caprichosa y/o revolucionaria; para encontrar de esa basta y sobra con darse una vuelta por los centros de estudiantes de cualquier colegio o facultad. Muy por el contrario, intento reflexionar positivamente, con fe y esperanza, considerando siempre que el hombre es como es y hasta dónde puede llegar, y es el saber de esto último lo que me angustia. Lo que realmente me perturba no es el pensar en lo que querría que fuera el hombre (para eso están los antes mencionados), sino saber que dentro de sus posibilidades se comporta cada día más de forma barbárica en una era de civilización, de forma indiferente y apática en tiempos de globalización. ¿Es éste el comportamiento humano o el inhumano?

Mientras pensaba en los temas que me gustan, llegué a la conclusión de que añoro muchísimos valores que evidentemente están perdidos hoy en día, al menos desaparecidos como reglas de conducta para convertirse en palabras idealísticas, inaplicables al hombre psicoanalizado de hoy en día. En casos peores, son considerados idioteces. Para el lenguaje del hombre mediocre (y mediocrizado) del tercer milenio, éstas son malas palabras, que sólo amenazan la comodidad del sillón cuando vemos alguna película, leemos un libro o algún caso excepcional en el noticiero. Sólo en esos ambientes son realmente aceptados, entendidos (raramente) y valorados. Por mi parte, me voy a tomar mi tiempo recordándolos como lo que fueron y espero vuelvan a ser algún día.

En éste orden de cosas, encarar todo estigma con fe, pero fe activa (de accionar, y no de esperar). Porque si las cosas pueden empeorar (y lo vemos día a día), lo más seguro es que también puedan mejorar, y sobre nosotros cae la responsabilidad de elegir una cosa, u otra.